Lenguaje corporal positivo en entrevistas de trabajo: claves para causar buena impresión

En una entrevista de trabajo no solo importa lo que dices, sino cómo lo dices. De hecho, diversos estudios indican que gran parte de la comunicación es no verbal. El lenguaje corporal puede reforzar tu mensaje… o sabotearlo sin que te des cuenta. Por eso, dominar un lenguaje corporal positivo puede marcar la diferencia entre quedarte en el “ya te llamaremos” o avanzar en el proceso de selección.

La primera impresión empieza antes de hablar

Desde el momento en que entras en la sala (o te conectas a una entrevista online), tu cuerpo ya está comunicando. Una postura erguida, los hombros relajados y la cabeza en alto transmiten seguridad y profesionalismo. Evita encorvarte o cruzar los brazos, ya que pueden interpretarse como desinterés, nerviosismo o actitud defensiva.

El saludo inicial también es clave. Una sonrisa natural acompañada de un apretón de manos firme (sin exagerar) genera cercanía y confianza. En entrevistas virtuales, una sonrisa al saludar y mirar a la cámara cumple la misma función.

El contacto visual: equilibrio es la clave

Mirar a tu entrevistador mientras habla demuestra atención e interés. Lo ideal es un contacto visual natural, alternando entre mirar a los ojos y desviar la mirada brevemente. En entrevistas online, intenta mirar a la cámara cuando hables para simular ese contacto directo.

Gestos que suman (y los que restan)

Los gestos con las manos pueden ayudarte a enfatizar ideas y mostrar entusiasmo, siempre que sean moderados. Evita jugar con bolígrafos, tocarte la cara constantemente o mover la pierna sin parar: estos gestos suelen delatar nerviosismo.

Asentir ligeramente mientras el entrevistador habla es una forma sencilla de mostrar que estás siguiendo la conversación y que te interesa lo que se dice.

Expresión facial y tono corporal

Tu rostro debe acompañar el mensaje. Una expresión seria cuando hablas de retos y una sonrisa cuando comentas logros o experiencias positivas generan coherencia. Mostrar entusiasmo de forma auténtica transmite motivación, algo muy valorado por los reclutadores.

Practica antes de la entrevista

El lenguaje corporal también se entrena. Practicar frente al espejo o grabarte en vídeo puede ayudarte a detectar posturas, gestos o expresiones que podrías mejorar. Cuanto más cómodo te sientas con tu cuerpo, más natural será tu comunicación.

En resumen, un lenguaje corporal positivo no consiste en actuar, sino en alinear tu actitud, tus gestos y tus palabras. Si logras que tu cuerpo refuerce tu discurso, estarás un paso más cerca de causar una impresión memorable y positiva en cualquier entrevista.

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